Esto es una prueba para ver como se muestran las entradas.
Para alcanzar la libertad solo hay un camino:
El desprecio de las cosas que no dependen de nosotros
(Epícteto)
La madurez es lo que sucede cuando uno aprende a que le importe un huevo aquello que realmente es digno de que le importe un huevo.
Por ejemplo: cosas que no puedes controlar.
A un estoico le importa un huevo la adversidad frente a sus objetivos. Le importa un huevo molestar a quien sea, gastar tiempo en demoler aquello que se interpone en su camino, y sobre todo, le importa un huevo aquello que es irrelevante. Un estoico se ríe de la adversidad y lo hace de todos modos. Sabe que lo importante es cumplir sus objetivos, colmar sus sentimientos, su propio orgullo. Le importa un huevo todo aquello que no tiene importancia y se reservan su atención para aquello que sí la tiene.
A la mayoría de las personas le afectan las cosas triviales porque no tienen suficiente en sus vidas para que las cosas triviales les importen un huevo.
Que te irrite que la batería del móvil se agote muy pronto, que no te hagan un descuento de 30 céntimos, o que tu ex cambie la imagen del WhatsApp, es un síntoma de que no tienes suficientes asuntos importantes en tu vida a los que atender... o que eres incapaz de priorizarlos... de que eres la vieja amargada de los cupones, el llorica de las reseñas de TripAdvisor, el vecino del visillo... de que eres el indignadito de Twitter de la vida... compañero.