Platón decía que las ideas revoloteaban en el interior de nuestro cráneo como pájaros y que era imprescindible parar un momento y dejar que esas ideas se asentaran para poder capturarlas.
El potencial de ver pasar las nubes no está reconocido por sociedades obsesionadas con la productividad. Pero algunos de los mejores momentos que podemos pasar con nosotros mismos aparecen cuando dedicamos un momento a la abstracción. Mirar a las nubes es una rebelión estratégica contra las insignificantes presiones inmediatas, en favor de una búsqueda más difusa en el interior de nosotros mismos.
Autor: Fabián C. Barrio.
El potencial de ver pasar las nubes no está reconocido por sociedades obsesionadas con la productividad. Pero algunos de los mejores momentos que podemos pasar con nosotros mismos aparecen cuando dedicamos un momento a la abstracción. Mirar a las nubes es una rebelión estratégica contra las insignificantes presiones inmediatas, en favor de una búsqueda más difusa en el interior de nosotros mismos.
Autor: Fabián C. Barrio.